Un día de vacaciones estábamos con nuestro hijito, que tendría dos años y medio, en la playa de las catedrales . Iba con chaqueta porque hacía fresco y con pantalones cortos, y con su mano llevaba agarrado un mickey mouse por el rabo, cuando se cayó de frente (de cara más bien) en uno de esos charquitos que quedan en la arena de agua de mar. Se levanta muy asustado y me viene corriendo:
"...que...que... que me he caído al mar. ¡Que me he caído al mar! "


