Me gusta mucho el cuento de las dos ranas metidas en un plato con leche, no eran capaces de salir y una de ellas dice: nunca conseguiremos salir de este plato, y se dejó ahogar; la otra decidió seguir dándole a las patas mientras pudiera y, al cabo del tiempo, de tanto agitar la leche, esta se convirtió en mantequilla y la rana consiguió salir...
Hay tanto que desconocemos...

