Un día que llamo a casa de unos amigos por teléfono: José Luis padre y José Luis hijo. Me coge el teléfono el segundo hijo, Carlitos, un niño de unos siete años,
- Hola, le digo... ¿está José Luis?
Y, naturalmente, me contesta Carlitos,
- ¿el padre o el hijo?
- el padre, respondo yo.
- No, no está, me contesta.
- ¿Y el hijo?, insisto yo
- No, él tampoco está.
Salud,
