Tenían razón los cofrades que decían que es la cosa más fea del mundo, con una combinación de colores que dan ganas de arrancarse los ojos...
...pero coño, qué alegría llegar a casa y encontrarlo en el buzón, junto con el título.

Que no soy yo de titutilis, pero este lo enmarco y lo planto en el recibidor para que lo vea todo el mundo, de la ilusión que me hace.
Salud,
BP