En casa nos dio la fiebre ecologista y cambiamos las lámparas de incandescencia por tubos fluorescentes.
El siguiente paso fue evitar encenderlos por aquello de ahorrar más, y empezamos a usar en el cuarto de baño, esto:
Yo de efectos secundarios no entiendo, pero ya hace tiempo que ni me piden radiografías, ni dejan de llamarme los vecinos cuando se va la luz en el barrio, les encanta que les ilumine en sus oscuras vidas...
En fin, un poco de humor negro ligado al tema.