
Esta mañana, por fin, he presentado la solicitud de baja en el Registro Marítimo Español según el siguiente guión:
Modelo de solicitud para embarcaciones de recreo (baja por exportación sin transferencia de propiedad); modelo de tasa 790-025 ya pagado (17,97€); fotocopia del DNI y los papeles del barco.
Se han quedado con copia del certificado de registro y de la hoja de asiento y con los originales del permiso de navegación y del certificado de navegabilidad, dándome cumplida copia certificada de estos dos últimos para poder seguir navegando.
Me han dicho que en un mes estará lista la baja.
Me atendió un funcionario amable y resolutivo donde los haya, siempre con ánimo de ayudar y solucionar; que sin embargo, charlando con él, me manifestó que su opinión personal era de total oposición a este procedimiento que le parecía una chapuza, étc, étc.
El hombre estaba que echaba las muelas, cuando en un momento me dijo: "...y si tienes bandera belga y navegas aquí, ¿quién te va a controlar?", a lo que yo respondí: "¡ Nadie, por eso me voy...!"
Y es que evidentemente ya somos mayorcitos para saber lo que tenemos que hacer, y no necesitamos ni queremos que nadie nos tutele ni nos controle.
En un país europeo civilizado y moderno, a los únicos que hay que controlar es a los psicópatas que andan sueltos. El resto aspiramos a disfrutar de libertad a cambio de responsabilidad.
Ahora, a esperar.