Cita:
Originalmente publicado por Drago
Pues eso... de perdidos al río. Si te sale la Luna no lo vas a sacar,  así que más vale asegurar.
Por eso, por ser tan traicionera, se recomienda dejarla para el final, cuando ya se tiene soltura y conocimientos.
Pardela, creo que hacía tiempo que no salía la Luna en un examen, desde luego ha sido un regalito...
Salud y buen viento 
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Hola,
Si no recuerdo mal, la Luna NO está en el programa de astronomía para CY publicado en el BOE (no sé si en la modificación de estos días la habrán incluido). Así que, en principio, si te ponen la Luna en un examen pues puedes impugnarlo por no atenerse al programa. A mi me parece ridículo si de lo que se trata es de que la gente sea capaz de situarse con el sextante, simplemente porque, junto con el Sol, la Luna es el astro más fácilmente medible. Pero, como digo, no estaba en el programa, aunque no sé por qué.
La tradición marinera dice que "la Luna trae mal fario" así que tradicionalmente NO se utilizaba en navegación astronómica a menos que fuera imprescindible por, por ejemplo, no haber podido medir otros astros por tiempo nublado o lo que sea. No sé exactamente de donde viene esa tradición sobre la Luna, aunque tengo mi teoría (no contrastada) al respecto: la Luna es, con diferencia, el astro (de los usados en navegación) cuya posición es más difícil de calcular con precisión. Esto es fácil de entender pues está muy cerca y su órbita es muy complicada porque se ve afectada no sólo por la atracción de la Tierra (la fuerza principal que actua sobre la Luna, claro está) sino, también, por el Sol y los otros planetas (especialmente Júpiter por la gran masa que tiene). Así que las efemérides que aparecián en los almanaques náuticos primitivos eran muy males. De esta forma, las situaciones calculadas a partir de rectas de altura de la Luna tenían un enorme error y eran por tanto peligrosas. Yo creo que de ahí viene el dicho. De hecho, el método de las
distancias lunares que se usaba para saber la hora antes de la invención y popularización del cronómetro (en la segunda mitad del siglo XVIII) se conocía (la teoría) desde mediados del siglo XV, pero no pudo ponerse en práctica hasta la segunda mitad del XVIII por la misma razón: ese método necesita una precisión bastante mayor que el cálculo de una recta de altura lo que significa efemérides precisas y medidas precisas con el sextant.
Ufff, sorry por el rollo. Saludos,
Tropelio