Por el Cantábrico se suele ver a los barcos de pesca con un rezón artesanal, un tubo con cuatro varillas dúctiles hecho en inox (algunos con varillas de encofrar pero se oxidan y manchan), seguro que también se puede comprar. en alguna tienda. Sirve para engancharse al fondo de roca mientras se pesca y si se atora en una roca a tirones cede el garfio y una vez a bordo se vuelve a doblar con la forma deseada.
Ojo, solo sirve para pescar o darse un baño, no para fondear e irse a echar una siesta, siempre pendiente por si acaso.
