Una travesía de doce horas no debe preocupar por el sueño .Quizás sea más útil hacer una serena reflexión acerca de cómo te las apañas en solitario ante un súbito ventarrón; práctica en la toma de rizos, aguante a la caña con castaña sonada, estado de ánimo en condiciones adversas, etc.
Es una mera cuestión de práctica y ensayo, pero hay quién no la tiene, y lo que para uno puede ser una experiencia más sin el menor riesgo, para otro puede ser un drama.
Con experiencia, el barco a punto, un buen parte, y con la prudencia de atarse y tomar conciencia de lo que conlleva navegar en solitario no veo el menor problema a la travesía, cualquiera que sea el horario.
Buena suerte.
Saludos
