
Es la nocturnidad lo que les inquieta...
Seguramente no les falte razón.
El jueves pasado salimos un par de horas más tarde de lo previsto (que raro ¿no?) de Cullera rumbo a Denia, primer destino en nuestra 1ª travesía "Casillego". A la altura de Gandía, a eso de las 22h30´ se nos puso la patrullera a 1/3 de milla por la popa, luces apagadas pero recortándose nítidamente sobre la luz crepuscular, pasaron a la misma distancia a estribor y nos escoltaron así unos minutos.
Cuento con que dos veleritos a esas horas con proa al Cabo de S. Antonio a una distancia de costa poco habitual...pues eso, como poco llama la atención.
A la hora escasa, a la altura de Oliva, oímos un motor f.b. que se acercaba, nos pasaría bien cerca, y se fue alejando en dirección a la costa, no se veía ninguna luz además de las nuestras... Ya en puerto, y al comentar con el marinero lo imprudentes que son algunos, nos hizo ver que quizá no se trataba de imprudencia, si no todo lo contrario...
En algunas ocasiones pueden ser un verdadero "peñazo" pero he de reconocer que en esta ocasión me reconfortó que me vigilasen, estaban velando por mi. También es verdad que estaríamos en el límite de las 5 millas a las que puedo navegar y algo de canguelo español me atenazaba ligeramente.

Por las fuerzas de seguridad y su misión de mantener la mar limpia de indeseables. ¿ Sabe algún cofrade si este sincero brindis descuenta en la próxima receta?

Bon Vent!!