Conclusión:
Tres meses de mucho trabajo, he aprendido UN HUEVO, no solamente a enmasillar, enfibrar, lijar, pintar, etc... de unos maestros IMPRESIONANTES.
He tenido que aprender a no desesperarme ante la magnitud de la locura en la que me he metido, a no salir corriendo porque no había donde ir. A darme cuenta que los presupuestos no sirven de nada, nunca se cumplen

D
A cuando no podía más y me daba el ataque, dejar que "una mano amiga" me recondujera al camino y seguir peleando, sobre todo conmigo misma.
Durante semanas he sufrido, no en silencio, no... a voces, que a mi lo de ir de calladita por la vida no se me da nada bien

Pero decidí darnos (a Anbemar y a mi misma) una oportunidad. Pensé que necesitaría un tiempo para reconciliarme con ella, pero la realidad es que la primera noche que dormí a bordo
FUI LA PERSONA MÁS FELIZ DEL MUNDO
Cuando todo esto empezó, alguien me dijo "Los sueños no tienen precio".
Hoy encargaré un vinilo para que todo el que se acerque a mi casa lo lea...
A los que durante estos meses habéis seguido la historia de la locura de Nuba, NO LO DUDÉIS: VOLVEOS LOCOS La felicidad posterior bien vale el sufrimiento!
Evidentemente, todo esto ha sido posible gracias a la ayuda de mucha gente: con ánimos, ayuda económica, horas de trabajo, ideas o como sea, han colaborado muchas personas.
Pero tú, mi anónimo preferido, ...Anbemar no hubiera sido posible sin ti. Y aunque ya lo sospechaba, ahora sé que si hemos podido con y "a pesar" de esto, vamos a recorrer muchas millas juntos, pero de las de verdad, de las que te pone por delante la vida!!! QUE TE QUIERO MUCHO, COÑO!
Nuba,
armadora manca del gran Furia 28 Cocoliso y de la Anbemar, la casa-barco más guay del mundo mundial
