En Marzo en la APPA de Punta Umbría había quince barcos bien contados.
¿Donde está el negocio?.
¿Donde la promoción de los deportes náuticos?
Hemos pagado con nuestros impuestos la construcción de esos puertos.
Seguimos pagando con nuestros impuestos los sueldos de los trabajadores de los puertos y lo que es peor, de la infraestructura política creada en torno a este negocio para colocar a los de siempre, gente del partido, familiares y amigos y por supuesto, para pagar deudas y favores.
Siempre se ha dicho que no hay peor rico que un pobre harto de pan.
O que no hay mujer más virtuosa que una prostituta casada en pueblo ajeno.
Pues eso es lo que tenemos.

