La velocidad que puede/podía alcanzar un velero está/estaba sorprendentemente bien marcada por una frontera impepinable:
En ceñida 1,1666-1,3333 la raiz cuadrada de la línea de flotación
En portante 9-10 nudos con sorprendente redondez absoluta
En el último -y literal- berrido de la vela a finales del siglo XIX ...
... se logró alcanzar 12 nudos ... con monstruos literalmente pasados de rosca;
pero en 1980 nos volvemos a encontrar a los Maxi topándose con la frontera de los 10 nudos a todo trapo y en las mejores condiciones