Unas birras para todos, ahora que ya estoy y puedo contar con satisfaccion la aventura.
Yo he sido el Patron del Caray, el barco que ha velado por la seguridad de la travesia.
Como he repetido en varias ocasiones, antes de la travesía y despues, yo he sido el "malo de la pelicula". Sabía que si habia un accidente yo iba a ser el responsable y como tal he procurado comportarme. Como tal he sido la "mosca cojonera" que tocaba las pelotas de los deportistas, aunque no he conseguido del todo lo que me propuse.
Antes de comentar algunos aspectos positivos y negativos de la aventura, con el animo de que se corrijan errores para futuras, me gustaría agradecer la ayuda de algunas personas y cosas que han intervenido en el acontecimiento y luego describiré algunos acontecimientos de la travesía y de nuestra estancia en Orán.
Agradezco a mi barco, ell Caray, un Bavaria 36 del año 2002, que se comportase como un "señor" y que salvo la rotura de un patin de la mayor, que fue reparado in situ, siempre nos ha hecho sentir que estabamos en buenas manos.
A mi tripulación, Andrés Hernado y Gema Aracíl que ha dado la talla en todo momento con creces.
A Salvamento Maritimo, que estuvo pendiente de nosotros mientras la cobertura de la radio lo permitió (casi 60 millas).
A Joolum, que me proporcionó informacón sobre la entrada en Orán. A Abdalha Raschid y toda la asociación Phenicia.
Y por supuesto a Antonio Cordero vocal del Real Club de Regatas de Cartagena.
La travesia Atea-Cartagena.
Salimos de Altea a las 10 de la noche. Mientras preparabamos la salida mi vecino de pantalan se animo y decidió venir con nosotros hasta Cartagena. Drante dodo el trayecto tuvimos mar de fondo de través y viento flojo y casi de empopada, por lo que tuvimos que emplear bastante el motor para cumplir con nuestros horarios previstos. Llevaba el deposito a la mitad, porque habia decido cargar en Cartagena.
De día y a 10 millas de Cartagena observo que el aforador indica que queda poco gasoil, así que paro el motor y hago el ultimo tramo a vela, con un par de bordos.
A medio día, amarramos en el RCRC Cerca del Catamaran Olé, ese que pasea turistas con musica a todo trapo.
Por nuestra parte estabamos preparados para salir en cualquier momento, pero por si quedase algun imprevisto todavia tenemos 30 horas para solucionarlo. Conocemos a Pedro, a Alex lo conociamos de la travesía a Menorca del año pasado.
Recuerdo perfectamente que les dije "los boxeadores antes de los combates guardan abstinencia así que por favor iros a dormir tempranito".
Seguira....

