Ya que llegamos a Bretaña a la zona de Brest, en el anterior capítulo recorrimos una pequeña parte de lo que se denomina BRETAÑA NORTE, ahora, partiendo de la capital bretona, navegando hacia el sur, recorreremos la BRETAÑA SUR, mucho menos agresiva, con cotas de mareas de menos amplitud. Nos tomaremos la estancia con mucha más calma y recalando en las innumerables bahías y abrigos que dispone esta costa.
BREST
Es la mayor ciudad de la Bretaña, dispone de dos puertos deportivos; Marina du Chateau y Le Moulin Blanc. El acceso a la bahía no tiene ninguna dificultad, es muy amplia, únicamente a tener en cuenta el bajo existente en medio del canal que se encuentra perfectamente señalizado y se puede dejar por ambos lados. En cuanto a las corrientes llegan a ser importantes, alcanzando en la zona más estrecha los 4,3 nudos, tanto en la entrante como en la vaciante, durante las mareas vivas.
Nada más penetrar en la gran bahía nos encontramos con la ciudad a babor. La marina du Chateau es de reciente construcción, pues en 2002 no existía, está ubicada dentro del puerto comercial y junto a la gran base naval militar, próxima al centro de la ciudad, pero en verano es complicado encontrar una plaza libre, a primeros de Junio ya tuvimos dificultades para pasar una noche. Dada su sitio y demanda es más cara; de 8 a 8,49, 22€ al día; de 10 a 10,49, 27,40€ y de 12 a 12,99, 32€. La oficina y servicios está bastante apartados del pantalán de visitantes, para evitar la caminata han habilitado unos sanitarios sobre uno de los pantalanes centrales, que aunque correctos, no son nada del otro mundo.
Los accesos a pantalanes y duchas son con código a teclear en los accesos y que facilitan al hacer la entrada. Disponemos también de internet gratis para una semana, aunque como ya venimos comprobando el acceso tiene cierta complicación ya que hay que registrarse, dar un teléfono móvil para que te manden el password.
Este puerto no tiene marina seca y aunque hay algunas tiendas náuticas junto a la capitanía, no tiene demasiados servicios. En las proximidades junto al comercial hay una calle con restaurantes y pubs.
La marina Moulin Blanc se encuentra un poco más alejada, al otro lado de la ciudad, una vez sobrepasado el puerto comercial se accede por un canal balizado ya que la zona en la bajamar se queda prácticamente en seco. Esta marina es más grande, tiene muchos más servicios, varadero, velería y tiendas acastillajes aunque está alejada casi cuatro kilómetros del centro dispone de línea de bus para su acceso.
Los precios son más baratos, de 8 a 8,49, 17,50€ al día; de 10 a 10,49, 21,70€ y de 12 a 12,99, 25,30€ En esta ocasión no la he visitado.
PLUGONVELIN
A tres millas al W de la entrada al canal de Brest se encuentra la bahía de Bertheaume que dispone de varias playas donde fondear al abrigo de los vientos del norte. En su parte más al oeste se encuentra la pequeña población vacacional de Plugonvelin, que tiene un activo club de vela, un pequeño parque acuático y media docena de locales hosteleros.
Si se desembarca con el dinghy atención a las numerosas rocas que hay cerca de la playa
LE FRET DE CROZON
Dentro de la bahía de Brest al sur está este pequeño y coqueto pueblecito en una bahía muy bien protegida de los vientos del tercer y cuarto cuadrante que son los predominantes aquí. La arribada hay que hacerla dando un pequeño rodeo a las boyas que señalizan una zona de navegación restringida en torno a la base de submarinos nucleares que hay en Ile Longe.
Le Fret dispone de una serie de boyas para barcos de menos de 10 metros, aunque hay un muy buen fondeadero en las inmediaciones del puertecito al que no se puede acceder ya que con la bajamar queda casi en seco.
El pueblecito dispone de un pequeño comercio de alimentación que cierra los miércoles y media docena de restaurantes y bares. A cinco kilómetros se encuentra Crozón, la villa capitalina de la comarca aunque nos han dicho que no hay transporte público en la zona.
Como he dicho es el lugar ideal para pasar cualquier periodo de mal tiempo si no queremos pagar una marina.
ANSE DE L’AUBERLAC’H
Al Noreste de Le Fret, a cuatro millas y media se encuentra este otro fondeadero por si los vientos se establecen del NE bastante frecuentes en el verano. Es una profunda ensenada en la que se pueden encontrar boyas para embarcaciones no superiores a 10 metros, aunque el fondeo es muy bueno, sobre todo para vientos del primer cuadrante.
Esta cala es utilizada por escuelas de vela y puede verse bastante concurrida de veleristas. En la rivera derecha hay un pequeño muelle donde desembarcar con el dinghy
CAMARET SUR MER
Este puerto de antigua tradición marinera y pesquera y ahora bastante turística, se encuentra al sur de Brest, en una protegida bahía, dispone de un amplia marina dividida en dos partes, la de más afuera dedicada en mayor medida a los transeúntes porque este punto de recalada es un buen lugar para los barcos que bajan de la Bretaña norte a la del sur o viceversa, ya que no hay que desviarse demasiado de la ruta, como sería el caso de entrar en Brest.
La oficina del puerto y los servicios de sanitarios se encuentran en el paseo, a la salida del acceso al puerto interior bastante alejados de la marina de fuera. En este lugar hay varios restaurantes pub y bares. Más adelante al otro lado de la bahía hay varadero con grúa y varias tiendas náuticas, una de Acastillaje y Difusión y velería.
Cerca del paseo marítimo entre la capitanía y la zona técnica, en la rue Loch, hay un gran supermercado Super U donde abastecerse
Los precios de amarre similares a los que se barajan por la zona de 8 a 8,99, 18€; de 10 a 10,99, 23,40 y de 12 a 12,99, 28,60€
En la zona de la playa, más próxima al pueblo, frente a la marina, hay bastantes boyas para barcos de hasta 15 metros, desconozco si son de pago, pero durante los dos días que permanecí fondeado en las inmediaciones, vi mucho trasiego de barcos y no aprecié que nadie fuera a cobrarles la estancia, de todas formas tampoco hay problemas para fondear, el agarre del ancla es bueno, aunque hay que tener cuidado con una ostrera y las propias boyas, ya que se deben largar entre cuarenta y cincuenta metros de cadena dependiendo de la amplitud de marea y el viento, ya que puede ser de unos 7 metros más un calado de 5 en la bajamar, alcanzando los metros 12 metros de fondeo.
DOUARNENEZ
Es una villa marinera bretona por excelencia. Se encuentra al fondo de la gran bahía del mismo nombre, nada más acceder desde el sur por el paso de Raz de Sein, junto al faro de la Vielle.
Una de sus mayores atracciones es el museo marítimo, con excelentes colecciones y bastantes barcos tradicionales bretones a flote. Sus escuelas de vela y regata, atesoran una gran tradición en la enseñanza del el mundillo de la vela, que dan a este pueblo un afamado renombre.
Hay dos marinas, la más cómoda para navegantes de paso es la primera con la que te encuentras, la marina de Treboul, que dispone de un amplio pantalán para visitantes nada más penetrar en el puertecillo. La oficina está cerca y los precios similares para una eslora de 11,99, 25€. Los servicios son correctos y disponen de lavadoras. El puerto dispone de velería y tres tiendas de acastillaje.
Para acceder a la marina Port Rhu se sobrepasa la marina de Treboul y se llega a la esclusa de acceso. Los horarios de apertura son muy claros 1,30h antes y después de la pleamar cuando el coeficiente de marea es mayor de 70 y solo una hora, antes y después de la pleamar si el coeficiente es menor.
En el interior hay unos nuevos pantalanes para visitantes que al menos en junio no tienen mucha ocupación. Duarnenez está un poco a desmano de las rutas de veleristas de ahí la poca ocupación, sin embargo hay muchos eventos de regatas lo que a veces complican las plazas libres.
Douarnenez es un buen lugar para acceder o partir en tren para la frontera española de Irún, ya que no lejos del puerto de Rhu, junto a la oficina de turismo se toma un autobús que te deja en la vecina localidad de Quimper, en la misma estación de ferrocarril, desde donde hay muy buena comunicación con Hendaya, previo transbordo en Burdeos.
Al lado de la oficina de turismo hay un Supermercado Carrefour aunque la distancia hasta el el barco si lo hemos dejado en Treboul, es considerable y si tenemos que acarrear demasiado peso, aunque controlando la marea y apertura de la esclusa se puede ir con el dinghy.
AUDIERNE
A diez millas por debajo del paso de Raz de Sein se encuentra este bonito pueblecito, donde hacer etapa. El puerto se encuentra una milla rio arriba y es preciso entrar en las 3 horas antes o después de la marea porque no tiene mucho calado.
También se puede fondear a la entrada, la bahía está bien protegida del viento y mar del primer y cuarto cuadrante.
Los precios más asequibles que en otras marinas visitadas para 8,49m, 15€; hasta 10,49m, 18,60 y hasta 12,99m, 19,51€
La marina está en el mismo pueblo, por lo que los servicios prestados están todos a mano
LE GUILVINEC
Este puerto es meramente pesquero, aunque también hay un pantalán para unos pocos barcos, si está completo hay boyas o siempre nos quedará la posibilidad de abarloarnos a un pesquero.
La entrada es complicadilla por los numerosos bajos existentes en la zona del antepuerto, No es un puerto especialmente recomendable, lo cito porque en mi anterior visita a Bretaña pasé una noche en él.
BENODET
La bahía de Benodet es uno de los lugares donde se respira un gran ambiente de navegación, es una zona muy protegida de aguas mansas y sin complicaciones con bajos, que algunos hay, pero muy bien señalizados.
En la propia bahía se haya Loctudy, cuya marina no conozco y Benodet en la desembocadura del rio Odet, que es navegable hasta Quimper, distante casi diez millas, pasando bajo un puente junto a las marinas, de un vano de 30 metros.
Al fondo de la bahía entre ambos pueblos hay una gran playa donde, si no queremos entrar a puerto se puede fondear, Hay una cetárea de ostras pero está bien señalizada, aunque no de noche.
La ría del Odet tiene dos marinas e innumerables boyas, en la margen izquierda Benodet y en la derecha Saint Marine, en toda esta zona hay una gran tradición náutica y de regatas.
Los precios similares al resto en torno a los 24€ para un 10 metros y de 30€ para 12m, las boyas en torno a las 17€ para 10m y 22€ para 12m
Hay todo tipo de servicios tanto para las tripulaciones como para los barcos, es un buen sitio y bonito para recalar, tanto fondeados como en puerto, teniendo cerca las islas Glenans.

Brest, muelle comercial junto a la marina

Brest, Arsenal militar

Le Fret, desembarcando

Le Fret, el puerto en la bajamar

Le Fret, bucólica estampa

Camaret, el puerto interior con la bajamar, típica varada de veleros bretones.

Camaret, la marina de transeúntes

Camaret, el viejo varadero convertido en la estampa de Camaret

Duarnenez, la isla que protege la entrada al pueblo, junto a la marina

Duarnenez, La esclusa de entrada a la marina de port Rhu

Duarnenez, pantalán de visitantes de la marina de Trebul