El pañuelo nos lo entregaron a los dos, a Gerret y a mi, en Cabrera. Pero como el insigne kleenex no tiene el don de la ubicuidad, viajó a Palma en s'Avenc. Hoy se lo he traspasado a Gerret y no hemos hecho fotos. Mi nivel de friquismo no da para tanto.
El lo llevará a donde le plazca, pues por eso es ahora el custodio y así consta en el libro que lo acompaña. Y lo entregará a un cofrade. Para seguir la rueda.
Yo lo he hecho lo mejor que he podido. Siento si no he estado a la altura.
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Hala a seguir bien