A algunas náuticas les está costando darse cuenta de que o se adaptan a la situación actual de competencia con los comercios en Internet y reducen sus escandalosos márgenes, o están abocadas al cierre tarde o temprano.
Algunos de estos ingénuos lo achacan todo a la crisis, y no quieren ver que el factor precio es decisorio y las cosas no van a mejorarles demasiado cuando pase el chaparrón, porque pretenden seguir clavando al cliente sin ofrecer en realidad ningún valor añadido.
Saludos
