La solución es fácil, el problema de hoy no lo arreglarás pero sí los futuros, soltar el barco cara, lo amarras al tuyo y lo llevas remolcado lo más lejos posible, allí lo dejas a la deriva y a tomar por cu..., no lo vuelven a hacer, eso sí, ese día mejor no uses tu amarre y fondea en las cercanías. Ya verás que divertido cuándo esos caras vayan a buscar su barco, menuda pandilla de ratas que anidan en la náutica recreativa, mucho fardar de barcos y luego se comen los mocos del hambre que pasan.
