A mi lo que más me acojona es la poca palanca con que trabajan los hidráulicos

, más todavía que imaginar los esfuerzos que debe de soportar la articulación en el casco de la orza o lo que debe de sufrir el propio casco a través de los correspondientes mamparos de refuerzo cuando con la orza pendulada en su ángulo máximo el barco galopa cerca de los 30 nudos dando pantocazos entre las olas

... y a pesar de los casos de averias conocidos, ciertamente parecen ser sistemas relativamente fiables
