Re: Cofrades: apoyémos a las víctimas
Son momentos extraordinariamente duros. Los que hemos vivido situaciones similares a esta lo sabemos muy bien. Pero ahora aún quedan otros momentos que nunca se olvidan, y es cuando se efectúa el reconocimiento de víctimas por los familiares, por una cadenita en la muñeca, o por un tatuaje. Me tocó vivirlo acompañando a los familiares hace 40 años y aún salto a veces de la cama. Se siente una impotencia tremenda, y es cuando sale lo mejor de cada uno, y cuando te das cuenta de que a veces damos demasiada importancia a pequeñas cosas.
Para todos los afectados, mi solidaridad, y un fortísimo abrazo.
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