Recuerdo una sentencia en la que el Juez condenaba a un conductor por aparcar en una plaza de garaje que no era suya. Los hechos eran calificados como Falta de coacciones y la pena fue de Multa; pero, como no la pago, se transformó en Localización Permanente (Arresto domiciliario).
El caso se había denunciado al Juzgado porque era la segunda vez que lo hacía, y en la primera ocasión ya le habían advertido para que no lo volviese a hacer.
Imaginaros la cara de la propietaria de la plaza de aparcamiento al regresar de trabajar y no poder aparcar por segunda vez, además viviendo en una zona de aparcamiento regulado para la que no tenía Tarjeta de autorización de estacionamiento, por lo que tuvo que estacionar su coche en otro barrio.
