La tecnología de hoy permite diseñar barcos con un rendimiento muy bueno, sabiendo además exactamente qué tensión soporta cada punto del casco. Los barcos antiguos han demostrado que cuando la fibra se echa a ojímetro dura una eternidad. No se ha perdido ninguna sabiduría ancestral a la hora de hacer cascos de fibra, todo lo contrario, hoy se sabe más que nunca de materiales y de hidrodinámica. Otra cosa es la voluntad de hacerlo. Cada astillero tiene sus prioridades, unos querrán hacer el casco más económico a toda costa, otros simplemente lo querrán aligerar al máximo aún a costa de reducir su durabilidad y otros conseguirán un proceso para obtener un buen material, resistente y ligero. Ahí es donde vendrán las diferencias de precio. Cada uno buscará satisfacer a su cliente. Hemos visto muchos cascos antiguos sobredimensionados que están perfectos, no hay duda que como material es muy bueno, aunque claro, también serán barcos más lentos. Lo que sorprende es ver barcos nuevos que dan pena. Ayer mismo vi uno del 2006 que está para tirar, literalmente. No creo que vuelva al agua. Algunos fabricantes se han pasado la calidad por el forro. Eso no quita que sean casos puntuales y que a lo mejor los puntuales de los setenta simplemente ya no los vemos por cosas de la selección natural. Seguro que hay astilleros que están realizando cascos con una resistencia superior a los antiguos y que durarán 30 o 40 años. Sólo hay que saber quien apuesta por la calidad. No creo sea cuestión de elegir barco setentero o actual, son cosas distintas. Pero la fibra, que es el tema, es cojonuda, aguanta mucho más que nosotros y que el resto del barco.
Salut!

