Cita:
Originalmente publicado por PulpitoCabreao
Gracias por la historia, ¡efectivamente es muy curiosa!

Es una putada encontrarte con personajes de este calibre, mentirosos compulsivos pero encantadores, pero que cuando los desenmascaras se te queda una cara de tonto que no veas. 
A mí también me ocurrió hace muchos años, por suerte sin más consecuencias que el orgullo herido y la sensación de ser el más crédulo del pueblo. 
Lo malo es la cierta desconfianza que se te queda con las personas que conoces después.. 
Pero bueno, eso también demuestra que al menos, por defecto, las personas tenemos en general buena voluntad y ganas de ayudar sin preguntar demasiado.
En cuanto al barco, si creyera en esas cosas, es cierto que parece que tiene algún tipo de maldición o mal de ojo... igual es porque el pobre está esperando a alguien que le haga dar la vuelta al mundo, je, je.

Gracias por la historia Simbad!

|
Bueno, ocurre una cosa, cuando hay empatia igual que cuando te enamoras, no controlas los sentimientos, yo realmente no le guardo ningun rencor, si lo viera hoy me tomaria una cerveza con el, siempre lo vi como un aventurero, eso se notaba, lo que pasa es que las aventuras eran otras
