Quizás el fallo es que todo el tiempo que tardaste inutilmente para poner en marcha el motor, hasta agotar las baterías, el barco derivaba hacia las rocas. Si en un momento inicial hubieras fondeado el ancla en previsión de que el motor no arrancara, ello te haría permitido largar el cabo o cadena suficientes para que el fondeo aguantara.
Si los tabernarios también nos consideramos sólo gente, lamento dar asco a un marino tan ejemplar como Toni...
Saludos y un brindis por el feliz desenlace de ésa situación difícil y embarazosa
