No volveré a entrár jamás en este hilo.
El médico me ha quitado el tabaco, el alcohol, el juego, las mujeres (todas menos la mía,

), la leche, (se acabaron lo helados), los huevos (se acabaron los pasteles y las tortillas), y la carne de cerdo. Esto último me da igual porque como soy oriundo de Jabugo, en mi medio siglo de existencia me ha dado tiempo a comer más guarro que al resto de los mortales, pero lo otro no lo consiento.


(Y estas de leche de avena).