Las condiciones ideales para navegar de noche son con el propio barco en total oscuridad y si es posible sin que medie ningún parabrisas o que este esté impecablemente limpio y no produzca reflejos.
El ojo humano se acostumbra entonces a la oscuridad y es capaz de navegar “casi” como si fuera de día. En noches muy oscuras, con nubes que tapan incluso la luz de las estrellas, se llega a ver alrededor del barco el circulo de luz de la tricolor del tope ¡que tiene 5 watios!.
En costas absolutamente sin ninguna luz se puede navegar perfectamente, el problema es apreciar correctamente las distancias y situarte sin apenas referencias, pero se puede navegar y ver la costa, los pasos y las rocas cercanas.
Las ayudas a la navegación luminosas, como faros o balizas, ayudan porque son referencias que nos permiten situarnos, y aunque en realidad interfieren en nuestra apreciación de las distancias a la costa, simplemente con ellas se puede navegar con eficiencia.
En nuestras costas existe superabundancia lumínica, prácticamente se puede uno orientar viendo el resplandor que dejan en el cielo las poblaciones principales. Y faros, balizas y otros barcos quedan frecuentemente indistinguibles entre la confusión de luces.
Esas luces también iluminan, y si nuestro ojo está acostumbrado a la oscuridad y tenemos la luz a la espalda y el fondo oscuro se ve casi como de día. Por el contrario, para ver con las luces de frente, muchas veces tenemos que recurrir a observar cuales son las luces que desaparecen.
Los polígonos de bateas están siempre en el mismo sitio, no atacan y a una distancia adecuada las bateas se ven perfectamente. Me parece de competencia marinera mínima saber por donde vas navegando y mantener las precauciones ante la costa, las piedras, los demás barcos y unos obstáculos como las bateas que están perfectamente marcados en la carta.
Por supuesto eso quiere decir ir a la velocidad adecuada en la que la situación está bajo control.
En muchos barcos, sobre todo los de motor, se tiene la tendencia a ir aislado del exterior: en tu nube de ruido, en el interior del barco, con el resto del pasaje alrededor del puesto de mando, seguramente con bastante luz y sonidos del interior y situado únicamente por la electrónica.
La electrónica no es engañosa, pero conozco poca gente que sepa interpretar correctamente las distancias que marca y que sea consciente de lo que muestra y deja de mostrar un radar, aparte de ser capaz de tenerlo ajustado y con la sensibilidad suficente todo el tiempo.
Cuando me cruzo con una motora de recreo de noche, tengo la tendencia automática a alejarme lo más posible y a tratar de no quitarle ojo hasta que su sonido se pierde en la noche…
Estoy seguro que en este garito hay “camioneros”

muy conscientes y competentes marineros, pero me da bastante miedo la gente que tiene confianza ciega en la electrónica y encima tiene en la punta de los dedos el mando de una potente manada de caballos y debajo un aparato con muchas toneladas que mal utilizado puede hacer bastante daño, a su pasaje y a otros navegantes que comparten el mismo mar aunque sin la misma visibilidad y a un ritmo diferente…
Y con respecto a las luces en las bateas, yo ya he podido apreciar como en el tercer mundo, desde que existe el GPS, los faros se descuidan totalmente, como si se consideraran innecesarios, y aquí, en el extremo contrario, en vez de tratar de eliminar contaminación (y gasto) lumínico, parece como si se quisiera ir marcando todo más y más ¿hasta que dejemos de ver que la Tierra es solo un puntito perdido entre trillones de estrellas?....
Un saludo