Sea totalmente cierto científicamente o no, sea entendible o no por la mayoría de los "asnos" de esta Taberna, al menos hay que agradecer a Kane ese magnífico esfuerzo por enseñarnos los caprichos y las realidades del viento que nos hace felices cuando navegamos.
Es un texto para digerir con calma, y se agradece porque va mas alla de lo ya acostumbrado de ".. no me arranca el motor...", que no es que no sea útil, pero sobre lo que hay mucho escrito.
Gracias Kane


