Hasta las narices de los maleducados
Esta tarde he tenido una experiencia religiosa
Navegaba en la auxiliar de 2.40 enseñándole a mi hijo de 13 años a respetar a los barcos fondeados, no hacer ruido ni acercarse demasiado, cuando una motora arranca a toda leche por nuestra proa, ola y meneito a gusto!!! Me dice mi hijo: no ha recogido la cadena del ancla.
Haciendo de tripas corazón le hago señas para que se detenga, y lo hace!!
Le informo de que va a abrir una via de agua con su propia ancla y aprovecho para recordarle que nos ha pegado un meneo poco agradable, pide perdón por ello y se aceptan sus disculpas
Le he visto el resto de la tarde muy cuidadoso con los demás barcos fondeados.
Esoero que haya aprendido algo, y mi hijo también
|