Como cada año, vuelvo a repetir lo mismo, porque lo probé en mi mismo, haciendo caso a unos consejos de una revista.
A falta de medicamentos, si se frota medio tomate sobre la picadura el dolor desaparece en segundos.
A las ocho horas vuelve a aparecer el dolor, pues se frota el otro medio tomate y desaparece definitivamente.
Esto a mi me sonaba a esas cosas sin fundamento que contaban las viejas, pero en este caso, el tomate no se cuantas propiedades tiene, que consigue resultados increíbles.
PD. lo volveré a repetir el año que viene.