A veces, haciendo vela ligera por la bahía, tenemos que amollar las escotas y arribar porque ¿quién se arriesga a volcar en una autopista de "mierda"?, con perdón. Eso sí, muy bien triturada por las depuradoras.
Siempre recomiendo a parientes y conocidos no ir a la playa con la vaciante, porque la ría trae toda la basura del interior. Lo que ocurre es que el grueso de los desechos sigue la canal, y desde las orillas de las playas no lo perciben tanto.
Por supuesto, al regresar al Club el endulzado de los barcos se convierte en una verdadera limpieza a fondo, de lo contrario no quitas las marcas del casco.
