A veces basta con una carta dirigida a la delegación del gobierno, indicandole que es responsabilidad de la autoridad competente velar por la seguridad y el medioambiente.
Como los "altos cargos" se acojonan enseguida con eso de la responsabilidad, suelen dispersar en los mandos intermedios y a su vez en los ejecutores, que al final PROHIBEN (ese es su oficio).
En este caso, sería beneficioso la prohibición de motos de agua, por ejemplo.
Y la prohibición de proyectiles de agua "no recuperables" como bolsas y globos...
Firmado:
MERCEDES MILÁ.
