También yo estaba con mi barco lleno de invitados en la boya de Sitges. El ambiente fue magnífico, aunque los Open 60 tardaron mucho en llegar ¿no?
Cuando ya volvíamos a Garraf, adivinamos una vela en la oscuridad y fuimos hacia ella, así que pudimos darle gritos de ánimo a Bargués y Ecoffier.
El viento estaba cayendo y ya vimos que le iba a costar virar en la boya, porque Sitges puede llegar a ser un pozo desesperante. (Además, como dice Nostramo, ya se había ido hasta la GC).
En la boya, lo más impresionante fue la distancia que ya les llevaba el PRB a todos los demás. Ahora veo en la web que el Estrella le ha pasado y me parece un alarde de saber navegar en el Mediterráneo, porque ayer la ventaja era enorme.
saludos
Lord Jim