Discusión: Travesías Vuelta a España en un Tonic 23
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La vuelta a España del Corto Maltés (De Santander a Santander en un velero de 6 metros).

En el capítulo 1 (“INTRODUCCIÓN. EL PORQUÉ DE ESTE LÍO”) hacemos una presentación de nosotros mismos -como no somos famosos nadie hizo un prólogo para presentarnos- y del barco en el que dimos la vuelta a España, e intentamos explicar cómo se nos ocurrió la idea y por qué lo hicimos. Empieza así:

“El mar ocupa una parte muy importante de nuestro tiempo libre y nuestra vida. Luis y yo somos Capitanes de Yate y hemos navegado desde niños, acumulando entre ambos unas 50.000 millas navegadas, incluyendo 3 travesías del Atlántico, varias campañas en el motovelero “Zorba” de Greenpeace, y diversas navegaciones por la cornisa cantábrica, las Baleares y el Mediterráneo. Desde 2003 organizamos una actividad de vela con niños enfermos del hospital Valdecilla, fundamentalmente de oncología, en la que han participado 65 niños y 30 barcos, y con los que hemos realizado casi 200 navegaciones. Y finalmente ambos somos propietarios de veleros pequeños (un Tonic 23 y un Sun 2000) con los que navegamos habitualmente por el Cantábrico, tanto en invierno como en verano, lo que nos ha permitido habituarnos a la navegación en un velero pequeño con todo tipo de tiempo.

A cualquier navegante la lectura de libros de viajes y navegación le despierta la inquietud de realizar navegaciones lejanas. La posesión de un velero pequeño suele ser una disculpa para no intentarlas, argumentando el riesgo que supone afrontar las grandes olas o los vientos fuertes de alta mar, para los que supuestamente no está preparado. Pero hay multitud de ejemplos de marinos que, en unidades pequeñas, han llegado a dar la vuelta al mundo. El intento más reciente es el del marino sueco Sven Yrvind que va a intentarlo, a los 73 años de edad, con un barquito de tres metros de eslora construido por él mismo. Este marino tiene un curriculum de varias navegaciones oceánicas en barcos de alrededor de 5 metros de eslora. Por otra parte varios marinos han dado la vuelta al mundo en unidades de 7 metros.

Siempre se ha dicho que “barco pequeño, pequeños problemas”, y sigue siendo cierto. Tenemos muchos amigos con barcos grandes que dedican más tiempo al bricolaje y a resolver los múltiples problemas de la electrónica, del motor, etc., que a navegar. Y no suele molestarles, porque también con eso se disfruta de un barco. Pero en nuestro caso lo que nos hace disfrutar es precisamente “navegar”, salir del puerto y disfrutar de la soledad y el silencio del mar, y los trabajos de mantenimiento son la obligación necesaria. Pero además la bahía de Santander tiene unas peculiaridades que añaden valor a los barcos pequeños, especialmente con orza abatible y fueraborda. El calado de la bahía es pequeño y va disminuyendo por la acumulación de arena, hasta el punto que se ha pronosticado su colmatación en este siglo si no se toman medidas, que pasan fundamentalmente por no seguir ganando terreno al mar e incluso devolverle antiguas zonas inundadas. Para las salidas de un día los barcos de quilla fija deben navegar a motor por la canal (dragada para los mercantes) hasta salir a mar abierto y allí dar bordos sin destino fijo. La orza abatible te da acceso a multitud de islotes, calas y sitios recónditos que aún existen en la bahía de Santander, y te permite utilizar íntegramente las 6 x 3 millas náuticas que más o menos mide nuestra bahía. Teniendo en cuenta los imprescindibles bordos de la navegación en ceñida y la velocidad media de los cruceros pequeños (3-5 nudos) esas distancias son las accesibles en las navegaciones de un día, y te permiten practicar todas las maniobras de navegación y fondeo en pocas horas. Por su parte el motor fueraborda es simple, no deja olores en la cabina que facilitan el mareo, y en caso de avería su reparación o sustitución provisional son sencillas, evitando la pérdida de días de navegación. Y con un velero de 6-7 metros se pueden también hacer navegaciones cortas de puerto a puerto, pues las incomodidades de su reducido tamaño se aguantan bien en periodos de una semana. Pero siempre estaba latente la duda de si uno de nuestros barcos serviría para una navegación larga, como la vuelta a España…”

Para fotos y anécdotas de la vuelta a España en el Tonic 23 "Corto Maltés": http://cortomaltes2012.blogspot.com