Por un puñado de Dolares me he vendido aquello que, de alguna manera ha definido quien soy.
Un Taran-na que se ha instalado en casa y nos acompaña haya donde vamos, pero no puedo evitar sentirme como un Judas.... que ha vendido su alma.
En casa estaremos una temporada de luto

, esperando haber que sucede y si verdaderamente podemos vivir sin navegar, aunque estoy seguro de que esto no sera así.
La Fada tiene claro que no nos iremos al otro barrio sin haber completado la vuelta a la pelota y que todo es cuestión de desearlo profundamente.
Quiero brindar con vosotros y agradeceros la compañía, ayudas y ánimos que durante todos estos años hemos compartido...

por vosotros y por el Ambdos.
http://youtu.be/axnY6TyR0ls