Hace ya tiempo que me olvidé de los puertos de Formentera. La última vez, además de pagar un pastizal por una noche, no me permitieron la entrada hasta las 19:00 horas, y a las 10:00 del día siguiente comenzaron a meter prisa para que saliera porque "llegaba el titular de la reserva". Sin contar con el día perdido pendiente de si podía entrar o no, pegado al teléfono. Todo fue por una tripulanta que quería hacer la pija por allí. Desde entonces, los tripulantes deben asumir que se duerme fondeado, y si alguien quiere puerto, que lo gestione y lo pague.
Por cierto, esto que he contado ocurrió en 2009 en Formentera Mar. Las verdades no deben ofender.


