Como en el resto de sectores de actividad económica, las empresas tendrán que decidir cómo adaptarse. El país es cada vez más pobre en su conjunto, y además la distribución de la riqueza ha variado, tendiendo a concentrarse. Por todo ello tendrán que elegir entre trabajar la ocupación, bajando precios y atendiendo a otro perfil de cliente, o trabajar en calidad manteniendo o subiendo precios y servicios con menos clientes. Lo que no podrán es mantener precios y servicios, salvo que antes tuviesen unos márgenes de beneficio enormes.
También se podría intentar atraer más clientes de otras zonas, pero la competencia internacional es muy fuerte, con costos más bajos en países emergentes.
Lo que sí hay que lograr son leyes que impidan el abuso. Si la Administración puede notificarte a tu domicilio y tú solo tienes 7 días para recibir la carta, o te notifica por boletín oficial, las empresas deberían de disponer de un procedimiento igual de efectivo. Imaginad que alguien ocupase vuestra plaza de aparcamiento durante meses, ¿qué haríais con ese coche?
