Holagüenas:
Yo quité la cocina de mi barco para evitarme el "riesgo" de querer cocinar a bordo, y ganar un precioso espacio de estiba.
Pero quede claro que el uso del barco es diario entre semana y salidas breves. Cuando hacemos algo largo, sólo calentamos purés, sopas y caldos, café y poco más. Lo más avanzado ha sido un arroz con el pescado que cogimos esa mañana... es decir, arroz blanco.


Este es mi sistema.
En su día su publicación trajo no pocas desaprobaciones.
A mi me vale para lo que hago, que es bien poco.
A los que cocinan de verdad esto les parece un sacrilegio.

