No paree mala idea ir pensando la cuenstión. Creo que la hora ideal es el sábado por la noche. Los cofrades que vivan fuera tienen para desplazarse sábado y domingo, y si alguien se coge el viernes (para el salón, o lo que le apetezca) no llega la cena directo desde el viaje con el cansancio que puede suponer.
Disponer de un salón para echar una copa juntos, e incluso unos bailes (para los bailongos

) resulta casi imprescindible cuando nos juntamos muchos. Si no es así da tiempo a saludar a los conocidos y conocer a los compañeros de mesa.
Lo del hotel una buena solución, además, seguro que se puede conseguir buen precio en las habitaciones y el que no tenga alojamiento lo tiene más cómodo.
