Con siete años (ahora tiene once) mi niño hizo un curso de Optimist en el Club Náutico de Huelva, entonces yo era socio, pero creo recordar que admitían personal ajeno al Club. Buen material navegando, instructores pacientes con los críos, y una neumática siempre en el agua vigilando.
Y lo que es más importante, una terraza a pié de Ría para ver la evolución de los alevines en la que te puedes tomar unas cervecitas amenizadas con unas exquisitas tapas (que conste, no me dan comisión, pero se come bastante decentemente).
