Discusión: Travesías Vuelta a España en un Tonic 23
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Hermano de la costa
 
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Primera página del CAPITULO 5 (LA COSTA GALLEGA HASTA LAS ISLAS ATLANTICAS).

Estábamos tan cómodos en La Coruña que entre ducharnos otra vez, desayunar de cafetería en la Plaza Mayor, ir a por gasolina, limpiar el pañol de la bañera porque se salió la gasolina al trasvasarla, recoger los frigolines, pagar la marina, etc., no salimos hasta media mañana. Los de la Dársena de la Marina, donde dormimos, tuvieron un detalle con nosotros y nos regalaron una botella de vino de Cigales, que reservamos para descorchar con las chicas en Vigo para celebrar el fin de la primera etapa (España) y la entrada en Portugal. Dentro del puerto nos cruzamos con dos corbetas alemanas que nos saludaron efusivamente, y en esta zona nos cruzamos posteriormente con otros buques de guerra alemanes, seguramente de maniobras conjuntas con los españoles.

La ruta prevista era dejar las Islas Sisargas por babor y llegar a Laxe, sobre el mapa poco más de 30 millas. Salimos de La Coruña con un vientecillo del SE que nos permitió navegar en orejas de burro hacia el Norte, pero enseguida decayó y fue rolando al NW, justo de proa. El pronóstico volvía a dar Suroeste de fuerza 4-5 a partir de las Islas Sisargas (más de proa) que por desgracia volvió a confirmarse y nos tuvo toda la tarde ciñendo con poca vela y motor y sin parar de dar pantocazos. Las Islas Sisargas deben marcar una inflexión en los vientos que barren Galicia, pues todos los partes meteorológicos radiados daban un cambio (siempre a peor) a su altura. Por supuesto que en las Islas Sisargas no desembarcamos. Se encuentran muy cerca de la costa (media milla) y el canal que las separa es peligroso por su poca profundidad que hace que se formen olas rompientes y fuertes corrientes con viento tanto del Este como del Oeste. Aunque tienen un desembarcadero al Suroeste de la Sisarga Grande, con el viento y la ola que teníamos iba a ser imposible desembarcar. Además a su altura estuvimos mosqueados con un mercante que estuvimos dudando si se apartaría o no. Iba muy despacio, probablemente haciendo tiempo para entrar en puerto, y no se veía claro la ruta que quería seguir para cruzarse con nosotros. En teoría en alta mar tenemos preferencia los veleros, sea cual sea el tamaño del mercante, pero nadie se arriesga a hacer valer esta preferencia a toda costa. Al final maniobramos nosotros y le pasamos por la popa.

Así pues, las Islas Sisargas las pasamos de largo, esperando el role anunciado del viento al Oeste a media tarde, que nos hubiera venido fenomenal para hacer rumbo sur hacia Laxe navegando de través. Pero justo lo bueno no se confirmó. O sea que ceñimos casi todo el día y no llegamos a puerto hasta las 21 h, casi sin comer, y sin cenar. En resumen, 40 millas y más de 10 horas. Ya se sabe que en la vela las distancias y el tiempo son muy relativos. Si la ruta prevista te obliga a ceñir y dar bordos, la distancia se multiplica por 3 y el tiempo por 5, por eso los navegantes tenemos la sensación de que la mayor parte del tiempo nos la pasamos ciñendo: las travesías de popa o de través se pasan tan rápido y son tan cómodas que luego no las recordamos.

Laxe es un lugar de vacaciones alrededor de un pueblo de pescadores. Está en una ensenada abierta al Nordeste, y por lo tanto muy bien protegido de los vientos del Suroeste que habíamos tenido al final del día. A la entrada hay unas rocas medio sumergidas y no balizadas, igual de peligrosas que las de Cedeira. Inicialmente nos quedamos amarrados al muelle, ya que los pesqueros salían a faenar a las 5 de la mañana y encontramos un hueco libre en el muelle. Lo difícil en este tipo de atraque es calcular la longitud de las amarras para que el barco no se quede colgado del muro al bajar la marea. Nosotros solemos poner 20 ó 25 metros tendidos lo más en diagonal posible, que suele ser suficiente para los mayores coeficientes de marea y sólo tiene el inconveniente de que en pleamar el barco queda muy alejado de la pared. Cuando te abarloas a un pesquero es más cómodo ya que es él quien se encarga de las amarras (que por cierto lo tienen automatizado ya que suelen recalar casi siempre en el mismo puerto y se le conocen bien) y nosotros subimos y bajamos con el pesquero...

Para fotos y anécdotas de la vuelta a España en el Tonic 23 "Corto Maltés": http://cortomaltes2012.blogspot.com