Cuando se me rompió el estay, el profesional que vino a ponerme el nuevo me revisó los pasadores. Encontró un pasador de anilla gastada. El resto estaba bien.
Me comentaba que es tremendo cuántos palos se caen por unas piezas que valen céntimos... porque se desgastan con el roce o simplemente se parten.
Desde entonces... al loro...

