La principal dificultad de cruzar de la Costa Brava a Menorca acostumbra siempre a ser la vuelta, por las castañas que levanta la Tramontana.
Creo esencial consultar la meteo, cada vez más exacta, y no apurar las fechas límites del regreso para aprovechar las "ventanas" favorables y no tener que regresar a toque de calendario.
En caso de mal tiempo, puertas cerradas, arneses de seguridad y paciencia...
Acostumbrado a navegar en veleros, que tienen algo de "tente en pie" lo que me sorprende más del llaut es la brusquedad de sus balanceos y rebotes. Creo que si tuviera uno lo lastraría para mitigarlos.
En travesías largas la cadencia de movimientos de un barco, según sea pausada y uniforme, o violenta, tiene una incidencia notable en el cansancio.
Personalmente he cruzado muchas veces en velero, la vez más rápida a una media de ocho nudos, y con todo tipo de mar sin el menor problema.
La única vez que crucé con una menorquín, con tiempo relativamente bueno y a una media superior a diez nudos, llegué agotado del bailoteo y con la cabeza como un bombo del ruido de los dos motores. Creo que una y otra cosa tienen remedio con un buen lastrado y un buen aislante acústico.
En cualquier caso la compra de un llaut es siempre agradecida, por lo mucho que se disfruta, por su diseño intemporal, por la facilidad de compra o de venta,. por su longevidad y escasísima revalorización.
Felicidades por tu compra y a disfrutarlo.
Saludos cordiales

