Cita:
Originalmente publicado por iperkeno
Lo posteo en este hilo porqué tal vez será mas apreciado aquí que si abro un hilo nuevo.
Ha muerto Álvaro Mutis.
Colombiano de nacimiento y mejicano de adopción, fue conocido por el gran público en España a raíz de concedérsele el premio Príncipe de Asturias de literatura.
Su obra "Empresas y tribulaciones de Maqroll el Gaviero" (antología de las 7 novelas cortas sobre el personaje del título) ha sido, a mi entender, la mejor serie sobre el mar y sus gentes desde una perspectiva a la que no estábamos acostumbrados.
Existe una película dirigida por Sergio Cabrera que, según mi opinión, refleja magistralmente el universo de las novelas sobre Maqroll, Abdul e Ilona: Ilona llega con la lluvia.
Os pongo el enlace a la película completa (no se ve perfecta pero es un enlace legal)
Que el hombre y el autor, descansen en paz.
Que la obra y sus personajes, vivan para siempre.

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Lo suscribo.
"Maqroll, el Gaviero"... uno de esos libros que siguen hablando años después de haberlos cerrado. Siete historias, escritas con algún tinte autobiográfico y contadas por boca de ese enigmático personaje: el Gaviero; - y citando la contraportada - el hombre de la gavia, aquel que tenía la posibilidad de ver más lejos en el horizonte.
Este es un fragmento del "Diario del Gaviero", la primera novela corta:
"El clima empieza a cambiar paulatinamente. Debemos estar acercándonos ya a las estribaciones de la cordillera. La corriente es más fuerte y el cauce del río se va estrechando. En las mañanas, el canto de los pájaros se oye más cercano y familiar y el aroma de la vegetación es más perceptible. Estamos saliendo de la humedad algodonosa de la selva, que embota los sentidos y distorsiona todo sonido, olor o forma que tratamos de percibir. En las noches corre una brisa menos ardiente y más leve. La anterior nos hacía perder el sueño con su vaho mortecino y pegajoso. Esta madrugada tuve un sueño que pertenece a una serie muy especial. Viene siempre que me aproximo a la tierra caliente, al clima de cafetales, plátanos, ríos torrentosos y arrulladoras, interminables lluvias nocturnas. Son sueños que preludian la felicidad y de los que se desprende una particular energía, una como anticipación de la dicha, efímera, es cierto, y que de inmediato se transforma en el inevitable clima de derrota que me es familiar. Pero basta esa ráfaga que apenas permanece y que me lleva a prever días mejores, para sostenerme en el caótico derrumbe de proyectos y desastradas aventuras que es mi vida... "
Un recuerdo entrañable para su autor.
Salud,