Originalmente publicado por Ordago
Hola Miky!
El Contest es holandés, es cierto que muchas personas lo confunden con HR ya que es muyyyy parecido hasta en los colores; es de bañera central y tiene la popa recta, lo que ,como bien dices, para el baño es algo incómodo. . Lo que sucede es que paso muchas más horas navegando que bañándome y en el Cantábrico lo primero es que el barco sea bueno; no lo cambio por un barco mediterráneo de popa playera.
Cuando tienes un temporal con olas de cuatro o más metros, no sabes lo que se agradece el barco que se lleva.
Un compañero de pantalán salió a la vez que yo de Getxo en dirección Hondarribia, por el camino cogimos mala mar, fuerte marejada con áreas de mar gruesa o más; no voy a decir el barco porque no quiero que haya la eterna polémica, baste decir que era un 42 pies del 2006. Entró de arribada a puerto en Bermeo; yo seguí hasta Zumaya y al día siguiente Hondarribia. Llegó a los dos días a Hendaya y hablé con él: se asustó de los crujidos, no le cerraban ni los cajones, para qué hablar de las puertas. Puso el barco en venta.
Este verano en mi periplo cantábrico arribé una noche pasadas las doce al Puntal de Somo en Santander. Mi intención era dormir allí ya que en la marina de Pedreña no hay espacio para mi eslora y llegar hasta Raos es muy pesado, sobre todo llegando a esa hora, además había una noche de luna llena preciosa. No había mirado la hora de la marea confiado en lo que me habían dicho en San Vicente.
Mareas vivas de 0,6 y al entrar pensaba que estaba subiendo aún. Pero no, ya estaba bajando, de lo que me di cuenta al subir por el canal principal. Luego, a babor, aparece el canal que usan las Reginas para llegar a Somo o Pedreña, bien señalizado con sus luces verdes y rojas.
Pasado el embarcadero hay un canal estrecho con fondo de arena de hasta cinco metros, aunque disminuye rápidamente; a estribor las marismas y a babor la larga playa de Somo; y algunas jorobas arenosas que alteran el calado. Quedé varado en una de ellas.
A la una de la madrugaba bajé la auxiliar al agua y desembarqué en la playa desierta a mi mujer y a la niña porque no quería que estuvieran a bordo cuando el barco se tumbara. Fuimos hasta un chiringuito cercano, con un embarcadero para las reginas, que estaba cerrado y vacío, pero tenía un porche y sillas. Previamente había puesto las defensas para prevenir en lo posible, aunque siendo todo arena sabía que no habría daños salvo algún vaso o botella rotos a pesar de que había arranchado todo en lo posible.
La marea seguía bajando y el barco no tumbaba. Dejando a la familia en el chiringuito, con unos sacos de dormir, volví al barco. Había agua por la rodilla en proa y algo más de la cintura a popa, a un metro de popa ya cubría. Por la escalera de popa y a pulso, ya que el último peldaño estaba a casi dos metros, logré subir a bordo. El barco estaba tan firme que volví a por la familia y poniendo una escala de cuerda les logré subir a bordo donde dormimos sin que el barco se moviera lo más mínimo, tieso como un soldado de guardia. Un ancla a proa y otra por popa para que la marea al subir no lo girara. A las 7,15 de la mañana el barco ya flotaba.
Puede ser que en determinadas zonas sea suficiente con los barcos mediterráneos de verano, pero en otras puedes echar de menos llevar otra cosa bajo los pies. Y es mejor no tener la experiencia.
No dudes en preguntarme cualquier cosa sobre estos barcos
Saludos,
Ordago
|