Es un ejemplo clarísimo de barco de "los de antes", con sus ventajas e inconvenientes. Coeficiente prismático bajo (o sea, volumen centrado y extremidades finas), construcción robusta, velamen no excesivo y distribución totalmente clásica; lavabo en el pie del palo, mesa de cartas auténtica (no había GPS, plotters, etc. como mucho un radiogoniómetro), cabinita en proa, etc.
Algunos se diseñaron para correr en categoría
half ton del IOR, o sea con un rating de 21'7 pies. Como es mucho barco para meter en este rating, empleaban un aparejo más pequeño, correcto para el atlántico pero que se queda un poco corto para el mediterráneo. La ventaja es que no hay que rizar hasta que vemos borreguitos.
Resumiendo, un buen barco.


