Hoy acabo de venir del Salo Nautic en Barcelona, me he llevado una desagradable sorpresa porque en comparación del año pasado esta más pobre y más triste, en año pasado aparte de la meteo que llovió casi todos lo días, hoy hacia un día esplendido, pero habían pocos barcos y nada nuevo en el panorama náutico con ausencias importantes de astilleros habituales.
Eso si he visto un velero Belliure precioso como nos tiene acostumbrados. Yo siempre disfruto viendo barcos pero sinceramente esperaba más de este Salón náutico.
