De todo hay. He sido robado en múltiples ocasiones y de todas las maneras a lo largo y ancho de la geografía mundial... tendré cara de alguna cosa, digo yo...
Pero también tengo un ángel de la guarda que hace horas extras de tanto en tanto, y van dos ejemplos:
Hace unos cuantos años (en la era analógica), olvidé en el portaequipajes de mi Vespa un equipo completo de fotografía. Era una maleta muy bonita que ponía Canon con letras grandes. Lo olvidé junto a la catedral de Barcelona un sábado por la mañana. Me di cuenta unas 3 horas más tarde. Corrí atropelladamente arrollando turistas hasta mi moto, y allí estaba el equipo fotográfico, nadie lo había tocado
Otra: Llegué al aerouerto de Buenos Aires a coger un avión. Olvidé la cámara fotográfica en el asiento trasero del taxi (era digital ahora). Para quienes no lo sepan, el colectivo de taxistas de Buenos Aires no lidera el ranking cuanto a honestidad. Pues bueno, salí a la parada de taxis, y allí estaba el taxista, que al darse cuenta había dado una gran vuelta para buscarme y darme la cámara. Se negó a cualquier gratificación
Ahora, yo si encuentro algo, me lo quedo, faltaría más

