No recuerdo que día de hace un par de semanas suena mi teléfono móvil, numero identificado pero desconocido para mi lista de contctos. Descuelgo y una voz de mujer me dice:
Buenos, he encontrado un teléfono móvil en una cabina y lo único que puedo ver en la pantalla es su teléfono con con la etiqueta "tio Jóse", supongo que quizás pueda ponerme en contacto con el dueño para devolvérselo, estoy en la calle Concepción.
Y yo que me quedo de piedra, estoy en Sevilla, donde trabajo y medio vivo.
Cuando reacciono, se me pone sonrisa de oreja a oreja, pienso, si está en Huelva (calle Concepción), solo puede ser de mi sobrino X. Le comento el tema, le digo que mi sobrino vive con mi madre en una bocacalle de la calle Concepción, que yo estoy en Huelva y que le daré su número a mi sobrino para que entre en contacto con ella.
Me dice que estando ella en la calle Concepción, que se ofrece a llevar el teléfono, le explico la situación, me da las gracias, le agradezco el gesto y colgamos.
Llamo a mi madre, le cuento la historia y le digo que si tiene algo a mano para gratificar, que lo haga, me contesta que tenía 25 leuros y le digo que se los dé, que conociendo al traste de mi sobrino, el tener que devolver esa coantidad le hará tener más cuidado (jeje).
A continuación, llamo a mi sobrino para comprobar que ha perdido el teléfono... et voilá, me contesta la misma señora, ue al ver en la pantalla que llamaba "tio Jóse", no dudó en contestar la llamada. Al oir su voz, no pude por menos que reirme y decirle: "efectivamente, como puede comprobar, estaba en lo cierto, es el teléfono de mi so
brino".
Diez minutos después, volví a llamar a mi madre que me dijo que la señora había ido a entregar el teléfono, que el ascensor estaba averiado y que tuvo que subir las cuatro plantas andando (la pobre), y que no quiso aceptar el dinero que como recompensa por las molestias mi madre le ofrecía.
Aun queda gente con sentido de la honestidad.
Y yo estúpido de mi, borré las listas de llamadas y perdí su número para agradecerle el gesto, lo que me coloca en una situación de desagradecido que no me gusta.
Supongo que cuando venga la factura del móvil, si recuerdo el día quizás pueda volver a llamarla y quedar medio bien, medio mal.

