En la foto 1, el extremo de caña en cuestión.
Una vez resuelto el extremo superior, había que solucionar el inferior.
Más vueltas y se me ocurre usar un tapón hembra de polietileno de fontanería. La idea era comerle la rosca y pegarlo al tubo porque no tenía una terraja de ese tamaño y el tubo tampoco daba la medida exacta. Al final, decidí roscar el tubo sistema home made. Cogí una T de latón que tenía sobrante del riego del jardín, la sujeté en el banco y, a darle cera al tubo... (foto 2). Con paciencia, la cosa fue yendo

Con el tubo ya roscado, era el momento de introducir la antena y cerrar todo.
Como no tenía claro que usar para pegar pvc al plástico de la fregona y a la fibra de la caña de pescar, y con garantías de estanqueidad, opté por cola de (vaya! se me ha ido el nombre... parezco el abuelo cebolleta... esto que se proyecta como aislamiento, de imedio... eso, poliuretano) (foto 3). Y recubierto todo con cinta autovulcanizante.
Roscamos la tapa inferior... quieto parao! que hay que resolver como sacar el cable y como fijar la antena... No creáis, dio su lata.
Como no encuentro varilla roscada hueca de inox, que era lo suyo, opto por tornillo inox en la base del tapón, sacando el cable por un lateral. foto 5.
Continuara...