
Sobre gustos....
Ahora mi sensación al contemplar la "dramática transformación", es la de contemplar una moderna oficina de una funeraria.
El lujo a veces ralla la horterada y el mal gusto. Sin necesidad de poner velas se puede hacer un barco remodelado pero calido y acogedor o frio y absurdo.
Aquí os pego unas fotos que me gustan.
Imaginadlos, si quereis, sin velas, pero con esos pasillos al aire libre, como balcones sobre el mar, habitaciones igualmente lujosas, mmmmmm
